Front-running / MEV
El front-running consiste en adelantarse a una transacción pendiente y visible para obtener ventaja; MEV es el valor que quien produce un bloque puede extraer reordenando, incluyendo o excluyendo transacciones.
El front-running en cripto consiste en detectar una transacción pendiente y todavía no confirmada, y enviar otra que se ejecute antes para sacar provecho del movimiento de precio que esa primera transacción va a provocar. MEV (Maximal Extractable Value, valor máximo extraíble) es el término más amplio: el valor adicional que quien produce un bloque —minero en Proof of Work, validador en Proof of Stake— puede capturar al decidir el orden, la inclusión o la exclusión de las transacciones dentro de ese bloque.
Esto es posible porque las transacciones en una blockchain pública no se confirman al instante. Antes de entrar en un bloque, quedan un momento en el mempool, un conjunto de operaciones pendientes visible para cualquiera que observe la red. Bots especializados vigilan ese mempool en busca de operaciones grandes en un exchange descentralizado y, al detectarlas, insertan las suyas justo antes (y a veces también justo después) para beneficiarse de la variación de precio que la operación original provoca. La variante más común contra personas usuarias comunes es el "sandwich": comprar justo antes de una operación grande para subir el precio, dejar que esa operación se ejecute a un precio peor, y vender justo después.
Esto importa al intercambiar criptomonedas porque el front-running y el MEV afectan sobre todo a las operaciones hechas directamente en una red pública, donde la transacción firmada por la persona usuaria queda expuesta en el mempool antes de confirmarse. Cuanto mayor es el importe frente a la liquidez disponible en ese momento, mayor es el margen de precio que un bot puede intentar capturar; por eso el spread y la profundidad del libro de órdenes de un mercado influyen en cuánto expone una operación a este tipo de estrategias.
En Zest, al preparar un intercambio la persona usuaria recibe una cotización y confirma un importe estimado de recepción antes de enviar el activo. La operación no depende de que esa persona firme y transmita ella misma una transacción de swap hacia un contrato en una red pública mientras espera confirmación; es el socio de intercambio quien ejecuta el movimiento de liquidez necesario. Eso reduce la ventana en la que una transacción del usuario final queda expuesta en un mempool a la espera de ser explotada, aunque no elimina que el mercado subyacente pueda moverse entre el momento de la cotización y la confirmación final, algo que ya cubre la propia cotización mostrada antes de enviar.
El front-running y el MEV no son exclusivos de las criptomonedas ni implican necesariamente una falla en la red; son una consecuencia de que el orden de las transacciones dentro de un bloque no está garantizado hasta que ese bloque se confirma. Esta nota es informativa y no constituye una recomendación de inversión.