Comisión maker/taker
La comisión maker/taker clasifica una operación según si añade liquidez a un libro de órdenes o la toma de inmediato.
La comisión maker/taker es un coste de negociación que depende de si una orden añade liquidez al mercado o se ejecuta de inmediato contra órdenes ya disponibles.
Un maker coloca una orden que no encuentra contraparte al momento de enviarse y queda esperando en el libro de órdenes. Esa orden aporta una opción adicional de compra o venta para otras personas. Un taker, en cambio, usa una orden que se cruza enseguida con una oferta existente y retira parte de esa liquidez. Las plataformas que usan este modelo pueden mostrar tarifas distintas para ambos casos; las condiciones concretas dependen del servicio y del par elegido.
Al intercambiar criptomonedas, esta distinción ayuda a entender por qué dos operaciones del mismo importe pueden tener un coste diferente. No es lo mismo esperar a un precio concreto que pedir una conversión inmediata. La comisión visible tampoco cuenta toda la historia: el spread, la comisión de red y el movimiento del precio durante el proceso también pueden influir en el resultado final. Comparar el importe que se envía con el importe estimado que se recibe es más útil que fijarse únicamente en una etiqueta de comisión.
Por ejemplo, una persona puede abrir Zest, elegir cambiar USDC por ETH y revisar la cotización antes de continuar. Si confirma una cotización disponible para completar el intercambio enseguida, el resultado se basa en la liquidez que el socio de intercambio puede ofrecer en ese momento; no se está colocando una orden pendiente en un libro de órdenes propio. La pantalla de confirmación permite revisar el importe estimado de recepción y cualquier coste informado antes de enviar fondos.
El modelo maker/taker es especialmente habitual en mercados con órdenes limitadas y órdenes de mercado. En un servicio de intercambio sencillo, puede que no aparezcan esas palabras, pero sigue siendo importante distinguir entre una cotización inmediata y una operación que espera un precio. Entender esa diferencia ayuda a leer una estimación con más contexto, sin que constituya una recomendación para operar de una forma concreta.