Open USD: la stablecoin de bancos que reta a USDT en LATAM
140 empresas, entre ellas cinco bancos de LATAM, lanzaron Open USD para repartir el rendimiento de las reservas que hoy se queda Tether.
Un consorcio de 140 empresas —incluidos Visa, Mastercard, BlackRock, Coinbase y cinco bancos latinoamericanos— lanzó el 30 de junio Open USD (OUSD), una stablecoin que reparte entre sus socios el rendimiento de las reservas en vez de quedárselo el emisor. Es el primer ataque serio al modelo de negocio que sostiene a Tether y Circle, no solo un competidor más de USDT. La acción de Circle cayó 17,68% el día del anuncio. Para un usuario de LATAM que hoy ahorra o cobra en USDT, la pregunta no es si cambiar de stablecoin mañana, sino qué banco o billetera que ya usa podría ofrecerle esta alternativa antes de fin de año.
Por qué Tether y Circle no están en la lista
Tether y Circle ganan dinero invirtiendo las reservas que respaldan USDT y USDC en bonos del Tesoro de EE.UU. y quedándose con todo el interés. Es un negocio simple: el usuario recibe una moneda estable a la par del dólar; el emisor se queda con el rendimiento de billones en reservas.
Open USD invierte esa lógica. Las empresas socias pueden emitir y redimir OUSD sin comisiones ni límites de volumen, y reciben la mayor parte del rendimiento generado por las reservas — Open Standard, la entidad que administra el proyecto, solo retiene una comisión operativa. El directorio está integrado por los propios socios, sin que ninguno tenga control unilateral. Ni Tether ni Circle ni PayPal figuran entre los 140 fundadores, porque su modelo depende exactamente de lo que OUSD propone repartir.
Christian Catalini, cofundador de Lightspark, resumió el riesgo para los incumbentes: OUSD podría tener éxito donde Libra —el proyecto de stablecoin que Meta abandonó en 2019 por presión regulatoria— fracasó. La diferencia es que Libra no tenía bancos adentro; OUSD nace con ellos como socios fundadores.
Los bancos de LATAM que ya están adentro
La lista de fundadores mezcla redes de pago (Visa, Mastercard, American Express), gestores de activos (BlackRock, BNY Mellon, Standard Chartered), plataformas cripto (Coinbase, Ripple, OKX, Bybit) y tecnológicas (Google, Shopify, IBM). Para la región, lo relevante es quién de LATAM ya firmó:
- BBVA — banca minorista y corporativa en México, Colombia, Perú, Argentina y España
- Itaú — el banco privado más grande de Brasil
- Banco de Crédito del Perú (BCP) — mayor banco peruano por activos
- Davivienda — uno de los principales bancos colombianos
- Grupo Aval — holding financiero colombiano con presencia regional
El anuncio también menciona integraciones futuras con redes de consumo masivo como Mercado Libre y Lemon, pensadas para que el acceso a OUSD llegue directo a billeteras que millones de usuarios en la región ya usan a diario, sin pasar por un exchange cripto tradicional.
Qué cambia y qué no para quien ya usa USDT
OUSD todavía no está disponible para el usuario final: el consorcio apunta a estar operativo recién en la segunda mitad de 2026, y varios detalles clave —custodia de las reservas, porcentaje exacto de la comisión operativa, cómo coordinan 140 competidores un mismo directorio— siguen sin resolverse públicamente.
| USDT / USDC | Open USD (OUSD) | |
|---|---|---|
| Quién se queda con el rendimiento de las reservas | El emisor (Tether / Circle) | Se reparte entre las empresas socias |
| Límites para emitir/redimir | Varían según el emisor | Sin comisiones ni límites para socios |
| Gobierno | Empresa privada única | Directorio compartido entre los 140 socios |
| Bancos LATAM como fundadores | No | Sí (BBVA, Itaú, BCP, Davivienda, Grupo Aval) |
El cambio real no es de precio ni de paridad — las tres monedas apuntan a valer un dólar—, sino de quién captura el margen de administrar esa promesa. Eso importa para LATAM porque los bancos socios tienen incentivo directo en que OUSD gane volumen dentro de sus propios canales: tarjetas, apps y corredores de remesas que ya operan.
Nada de esto reemplaza hoy la liquidez que USDT construyó en la región durante años, sobre todo en mesas P2P y en la red TRC-20, como repasamos al analizar el crecimiento de las remesas cripto en LATAM. Un consorcio de bancos no crea liquidez de un día para el otro; la tiene que ganar frente a una red que ya funciona.
Qué vigilar antes de fin de año
Tres señales van a decir si OUSD pasa de anuncio a competidor real: si BBVA, Itaú o Davivienda lo ofrecen directo en sus apps de banca digital en algún país de LATAM; si Mercado Libre o Lemon integran OUSD como opción de billetera antes de que termine 2026; y si Open Standard publica dónde custodia las reservas y qué porcentaje se queda como comisión, algo que hoy sigue sin definirse públicamente.
Esto conecta con un patrón que ya veníamos siguiendo: las stablecoins le ganan terreno a Bitcoin en compras regionales porque los usuarios de LATAM priorizan liquidez y estabilidad operativa por encima de exposición al precio. OUSD no cambia esa prioridad; compite por ser la stablecoin que la satisface.
Por ahora, no hay nada que cambiar en cómo operás. USDT sigue siendo la stablecoin con más liquidez y aceptación P2P en la región, y podés seguir usándola vía Tether en Zest Exchange. Si tu banco o billetera anuncia acceso a OUSD, revisá primero en qué red opera y si tiene la misma disponibilidad 24/7 antes de mover saldos que hoy dependen de USDT.