USDT roza el monopolio del gasto diario con stablecoins en LATAM
Un reporte de Oobit muestra a USDT con casi 100% del gasto diario en stablecoins en Bolivia, Perú y Ecuador. Qué riesgo trae depender de un solo emisor.
Un reporte reciente de Oobit, la plataforma que permite gastar stablecoins directamente en comercios Visa, encontró que USDT captura prácticamente todo el gasto diario con stablecoins en varios mercados de América Latina: cerca del 100% en Bolivia, Perú y Ecuador, 98% en Colombia y alrededor del 90% en Chile y Brasil. La única excepción notable es Argentina, donde USDT retiene apenas el 53% frente a un 46% de USDC — un dato que convierte al país en el único punto de la región donde el usuario promedio realmente elige entre dos stablecoins en lugar de usar una por defecto. La cifra no describe volumen de trading, sino algo más cotidiano: en qué moneda digital paga la gente el supermercado, el restaurante o la farmacia.
Un mapa país por país que nadie había medido así
Los reportes anteriores sobre stablecoins en la región —incluido el de Bitso que analizamos al ver por qué las stablecoins superan a Bitcoin en compras— miden compras o volumen de trading en exchanges. Oobit mide algo distinto: transacciones de consumo real, procesadas sobre la red de 150 millones de comercios de Visa, con el usuario pagando desde su propia wallet de autocustodia (Phantom, MetaMask, Trust Wallet) sin pasar por un exchange. Bajo esa lupa, la dominancia de USDT es todavía más marcada que en el trading: en Bolivia, Perú y Ecuador el stablecoin de Tether es, en la práctica, la única opción que usa la gente para gastar cripto en el día a día.
Que un país concentre casi el 100% de su gasto en un solo activo no es un dato neutro — es la ausencia total de alternativa percibida por el usuario. Brasil registró un crecimiento del 202% en actividad desde el lanzamiento de Oobit en el país, con usuarios activos promediando 20 transacciones mensuales por unos 400 dólares gastados. Colombia se sumó como noveno mercado en vivo de la plataforma, después de Bolivia, cuyo volumen de USDT ya veníamos siguiendo por el salto del 630% que llevó al gobierno a evaluar formalizarlo en el sistema de pagos nacional.
Del trading al supermercado: para qué se usa USDT en el día a día
Lo más revelador del reporte no es el porcentaje de dominancia, sino en qué se gasta ese USDT. Los datos de Oobit muestran una canasta de consumo que se parece más a la de cualquier tarjeta de débito que a la de un trader:
- Supermercados: 35% del gasto total, la categoría más grande por lejos
- Restaurantes: 8,8%
- Tiendas departamentales: 5,3%
- Comida rápida: 4,1%
Esa distribución confirma algo que veníamos observando en la expansión de las remesas cripto en la región: el USDT dejó de ser un activo que se compra para especular o para protegerse de la inflación mientras espera en una wallet. Ya es, en varios países, la moneda con la que se paga la compra semanal. La infraestructura que lo permite —conversión instantánea a moneda local sobre rieles Visa regulados, sin que el comercio necesite aceptar cripto directamente— es lo que convirtió una tenencia defensiva en un medio de pago activo.
El riesgo de que toda una región dependa de un solo emisor
Cuando Bolivia, Perú y Ecuador concentran casi el 100% de su gasto en stablecoins en un único emisor, el país entero hereda el riesgo operativo de esa empresa. Tether respalda USDT con reservas en bonos del Tesoro de EE.UU. y activos líquidos, y no ha tenido un evento de pérdida de paridad sostenido, pero eso no elimina otros riesgos: un bloqueo regulatorio en una jurisdicción clave, una congelación de direcciones ordenada por autoridades, o simplemente un problema técnico en la red donde circula el token, dejarían sin alternativa inmediata a millones de usuarios que hoy no tienen ningún stablecoin de respaldo instalado en su rutina de pago.
El caso argentino sugiere que esa concentración no es inevitable. El 46% de USDC en el país no aparece por accidente: coincide con un mercado donde exchanges regulados, bancos y proveedores institucionales compiten activamente por ofrecer alternativas con distinto perfil de cumplimiento. Donde existe esa competencia, el usuario termina eligiendo; donde no existe, USDT se vuelve el único stablecoin que cualquiera conoce.
Qué mirar en los próximos meses
Oobit ya expandió a Guatemala y Paraguay después de Colombia, así que el patrón de dominancia casi total de USDT probablemente se repita en esos mercados antes de que exista suficiente competencia para diversificarlo. La señal a seguir es si algún país fuera de Argentina empieza a mostrar una segunda stablecoin con participación relevante — eso indicaría que el mercado está madurando hacia opciones reales en lugar de una dependencia de facto.
Para quien gasta o ahorra en USDT como parte de su rutina diaria, la concentración regional no cambia el manejo individual: revisar que la plataforma esté regulada y vigilar la paridad con una herramienta como el monitor de depeg de stablecoins sigue siendo el hábito más simple para detectar un problema antes de que escale. Diversificar entre USDT y USDC para los fondos que se mantienen por más tiempo —no para el gasto del día a día, donde la fricción de cambiar de activo no compensa— reduce la exposición a que un solo emisor concentre todo el riesgo. Ambos se pueden operar en Zest Exchange, donde la tasa se cotiza antes de confirmar cualquier operación.